martes, 3 de octubre de 2017

Explico algunas cosas…

…es el título de un duro poema de Neruda –os  dejo el enlace-. Narra la trágica transformación de su barrio de Argüelles (Madrid) consecuencia de la guerra. Pablo lo describe como un lugar idílico, pero “una mañana todo estaba ardiendo” y “las hogueras salían de la tierra”.  La gente de mi generación hemos crecido en libertad regalada. Sin guerras. No sabemos valorar la cohesión social porque venía de gratis.  Pero esa cohesión se trabaja en cada gesto, en cada tweet y en cada decisión política. Cuando escribo estas palabras tengo la sensación de que algo se desmonta. Se deshace. Algunos de mis amigos, irreconocibles, viven el mono tema de un modo que roza la obsesión.   No reconozco personas con las que arrastro una excelente relación de años y hoy me señalan en las redes sociales como poco menos que responsable de cargas policiales.  No conciben que pueda condenar la dureza de la intervención policial de domingo y seguir en contra del referéndum ilegal. No veía imágenes tan duras de policía cargando contra manifestantes pacíficos desde el 15M en Plaza Catalunya. Eres cómplice, me dicen, porque o estás allí, o aquí. Todo según el puto guion de los dos bloques trabajado minuciosamente en los centros de operaciones de Moncloa y Sant Jaume; dos bandos bien definidos, antesala del conflicto.  Hace cuatro años, cuando explicaba que podía llegar lo que está pasando estos días saltaba la respuesta muelle “estrategia de la por”, que esto iba de “somriures” y ahí se acababa. Pero aquí seguimos, en manos de dos tipos que no se hablan, totalmente desacreditados para velar por la cohesión social. Al de allí se la trae al pairo lo que pasa en Catalunya, parece que en su esquema mental se trate ya de un estado independiente y el de aquí, viéndose incapaz de conseguir sus objetivos en las urnas legales se hace un referéndum casero a medida, cueste lo que cueste.  Miren, sigo pensando que la secesión es un suicidio político, que la manipulación del Estatuto y los reglamentos parlamentarios para fabricar referendos prêt-à-porter es una estafa. Y pienso con la misma fuerza, que no quiero formar parte de la España dibujada por este PP. Pero, respiremos, por encima de todo quiero vivir en un país cohesionado y si no hay cambio de actores por otros capaces de dialogar el conflicto entre nosotros puede ser irreversible. Y créanme, no es “estrategia de la por”. Solo lucho para no ver jamás nada parecido al último verso del poema de Neruda.  

sábado, 23 de septiembre de 2017

Cambio de actores para evitar el mambo.

Cualquier persona con un mínimo de curiosidad por la política conocía el guion de esta peli y su desenlace.  Ahora no nos echemos las manos a la cabeza. Los socialdemócratas de Catalunya llevamos años explicando que este tema dividía la sociedad catalana y hacía peligrar la convivencia. Lo dijimos charlando, gritando y hasta bailando.  Con dos gobiernos (que no dos sociedades) enrocados en sus dogmas no había otro desenlace posible. El Estado es implacable. Se te echa encima como un pulpo gigante y es imposible soltarte: sanciones del TC, intervención de las cuentas públicas, despliegue de fuerzas del orden público…implacable.  El gobierno de Catalunya (que no la sociedad catalana) ha iniciado un pulso que nunca ganará contra el gobierno del resto de España (que no la sociedad española).   Y la clave está en que la secesión, al menos hasta hace unos días, no cuenta con una clara mayoría social. Es obvio que sí cuenta con más partidarios de salir a la calle -la causa es romántica y tiene ese punto épico que la hace sugestiva-, pero, repito, no viene apoyada por una mayoría social a la altura de las circunstancias. Tiene a su favor un aliciente que nos pone a muchos, y es el de enfrentarse a cara perro con el PP más ausente de la historia. Hasta Aznar cerró acuerdos que desarrollaban el autogobierno catalán, pero Rajoy sigue en modo meditación.   Volviendo a lo de la mayoría social, algún periodista local al que le interese estudiar el tema podría comparar las fotografías de las manifestaciones en Rambla de Aragón del 97 y del 2003 con las de estos días. La primera fue contra el terrorismo de ETA consecuencia del asesinato de Miguel Àngel Blanco, y la segunda contra la participación de España en la guerra de Irak. Según datos del CIS de la época, el 90% estábamos en contra de la intervención armada en Irak. Esto es una mayoría social clara. Por eso ETA se acabó y por eso el PP saltó del gobierno y Zapatero retiró las tropas de Irak.  Los secesionistas en su argumentario abrazan el famoso 80% del Parlamento a favor del “derecho a decidir” y de una"consulta”. Cierto. Todo el mundo quiere comer, amar y decidir su futuro.  Pero es falaz que esa aceptación parlamentaria sea trasladable al referéndum  sin garantías democráticas del 1 de octubre. Que el problema catalán se debe solucionar votando lo saben mis hijos de nueve años pero, tal como he opinado en otros sitios, para votar con garantías democráticas hace falta un cambio de actores. Y hace falta cerrar un acuerdo político de cesiones recíprocas, negociando quién y qué votar: ya sea una reforma de la constitución; sea un referéndum de ámbito estatal o bien una reforma del Estatuto de Catalunya. Pero si el juguete sigue en manos de Rajoy, las CUP, Puigdemont y Junqueras la ruptura de la convivencia del pueblo catalán está asegurada. Y todos sabemos que llegará implacable lo que nadie, excepto los exaltados de ambos bandos, queremos que llegue.


sábado, 9 de septiembre de 2017

La virtut del silenci.

Què més es pot dir del que ens està passant als catalans? Poc o res.
Les cartes estan sobre la taula. L’establishment secessionista liderat per les CUP i pel govern de Junts pel Si ha optat per l’exaltació; per seguir l’estratègia Nicolas Maduro violentant el marc legal institucional des de les mateixes institucions perquè (segons ells) el poble ho demana i “no hi ha més opció”.  Sembla que enyorin una mena d’aixecament civil de la meitat dels catalans contra l’altra meitat. Però no se'n sortiran per molt que s’hi capfiquin. No caurem en el parany. Aquest post va adreçat a tots aquells que van sentir vergonya amb l’espectacle del Parlament. A tots aquells que no es deixen atrapar per l’Espiral del Silenci sobre la que teoritzava  Elisabeth Noelle-Neumann.  Us puc assegurar que votarem el futur de Catalunya a les properes eleccions catalanes, com sempre votarem de forma lliure, personal, directa i secreta i ho farem amb totes les garanties democràtiques.  I, ara sí,  podrem escollir entre partits clarament posicionats  en el tema de la secessió unilateral: per una banda CUP, PDCAT i ERC s´hi avenen entusiastes, a l’altre costat, PSC, PP ,C,s i CSQP (Así habló Coscubiela) aposten per una solució política respectant el marc institucional i el bloc de constitucionalitat i defensant sempre la cohesió dels catalans. Tot clar, dat i beneït.  Fins que arribi el moment de votar, advoco per les virtuts del silenci i la prudència.  La postura de llençar la política pel barranc i estavellar-la com si fos una furgoneta que cau pel precipici no és majoritària. Això ho reconeix qualsevol espectador que no segueixi el procés des de la grada hooligan. Però crispar-se és caure en el parany. Ahir a la Plaça Paeria hi havia 1000 persones contades generosament, sempre els mateixos per cert. Quan el mateix nombre omple al Camp d’Esports per veure el Lleida Esportiu diem que cal més recolzament social al club. Prudència i silenci fins que arribi l'hora de votar. I tant que votarem.


jueves, 10 de agosto de 2017

Estío.

Volver a mi Lleida frita al fuego lento de agosto. Sofocante.
Comprobar que los socios del gobierno de Catalunya, de subidón, proponen expropiar Port Aventura mientras se jactan de pinchar ruedas de bicicletas de alquiler ¿Pero la bici no era un medio de transporte sostenible a promover y defender? Me pierdo.
Nicolás Maduro plantea su proyecto al estilo Puigdemont: me paso la Constitución por el forro, porque yo lo valgo. Dos elegidos compartiendo viaje destino y mantra: democracia son los míos, no las leyes democráticas.  Lo sé, es muy cansino.
 Pasar página del periódico y ver a Donald Trump y Kim Jong-un en una escalada dialéctica propia de mal beber, exhibiendo cabezas nucleares como si fueran músculos, o colmillos, ya no sé.
La buena es que todas las administraciones públicas aunarán esfuerzos para la acogida de trabajadores temporales de la fruta en 2018. Un reto a escala 'supramunicipal' que se nos presenta cada campaña en la provincia de Lleida. Parece ser que las administraciones están de acuerdo en promover conjuntamente alojamientos dignos. Hoy los recursos públicos de los municipios afectados no pueden de ninguna manera asumir en soledad ese servicio.
Así está la humanidad.  Pero antes de juzgarla, no olviden que la humanidad somos cada uno de nosotros. 

miércoles, 19 de julio de 2017

Where the streets have no name.

 Puedo entender el trance que alcanzan algunos devotos de la virgen de Lourdes o del Rocío en sus santuarios. Curioso asunto el de los estadios emocionales. Cada uno lleva su éxtasis particular como buenamente puede: unos la virgen, otros la literatura, el fútbol,  algunos pocos el discurso de su líder y muchos la música.
Miren, yo diría que ayer entré en trance gracias a la música, o al menos eso creo.  Y no me siento extraño por ello; 50.000 personas más iban de un palo similar en el Estadio Olímpico Lluís Companys de BCN sabiendo que estaban formando parte de algo mítico. Hablo de U2, The Joshua Tree Tour. Nadie se abalanzó sobre Bono como si fuera la Blanca Paloma -imposible habida cuenta de las extraordinarias medidas de seguridad- pero, entiéndanme, el momento trajo esa sensación de profunda evasión que genera la música en circunstancias elegidas. El comienzo del concierto fue de caída de montaña rusa. Once canciones del legendario álbum por orden y del tirón.  El estadio se derrumbaba sin tiempo a reaccionar entre tema y tema. El público se entregó sin miramientos. Algunas personas con las manos en la cabeza, muchas con los brazos al cielo como si cruzaran una meta. La esencia de los 80 fusionada con la tecnología del 2017 para generar un ambiente único con Where the streets have no name, que mantiene esa fuerza inexplicable que mueve el mundo.  The Joshua Tree acompañó millones de historias personales. La mía, intensos recuerdos de adolescencia, el primer amor, los primeros excesos, el primer desengaño; en definitiva el estreno de la vida real.  Y tras 30 años ahí siguen temas como With or without you,  con la energía mágica capaz de desmontar a cualquiera que la escuche un directo.
Les dejo una valoración política del concierto. Porque U2 también es política ya lo saben. No deja ninguna actuación pública al margen de la lucha por la justicia social. No en vano se acordaron y bien del problema Donald Trump, pero me llamó más la atención otro gesto.   El penúltimo tema era en homenaje a las mujeres de todo el mundo y todos los tiempos que luchan o han luchado por los Derechos Humanos. A “todas las grandes mujeres en circunstancias adversas” dijo Bono.   En una gigantesca pantalla se proyectaban imágenes de algunas de ellas: Marie Curie, Ana Frank, Pussy Riot entre muchas otras. Al final dos españolas: Clara Campoamor e Isabel Coixet. Les dejo aquí el último artículo de Coixet; la directora de cine argumenta, en referencia al dichoso ‘Procés’: “¿Debimos hablar alto y claro antes? Por miedo a que nos llamaran fascistas o españolistas, unionistas o peperos hemos acabado de comparsas de un espectáculo lamentable y peligroso”. 
Lo dicho.  Gran mujer en circunstancia adversa.



lunes, 3 de julio de 2017

Los Bloques.

El radicalismo político se empeña en crear bloques. Estás con su pack de dogmas o estás en otro bloque, y en medio fabrican el abismo. Ocurre con el resucitado tema del “franquismo”, leitmotiv del actual mandato municipal en Lleida.  Si aceptas que el Pleno del Ayuntamiento destine una calle a quienes, sin participar en la represión ni ensalzar el alzamiento, destacaron en la sociedad civil pre-constitucional ya eres del bloque franquista. Es un planteamiento radical y primario. Creo que la política local útil no va de eso. Va de tender puentes entre bloques o, si ustedes quieren,  va de derretirlos con diálogo, negociación y pacto. Un ejempo magnífico de ello lo ha dado el alcalde de Rentería, Julen Mendoza (EH Bildu), con un gesto antológico el pasado jueves en la sala de plenos del Ayuntamiento pidiendo perdón a las víctimas de la Dictadura de ETA e invitando a trabajar por la cohesión. Porque va de eso! De cohesión, de cesión, de unión.  La Dictadura de ETA sometió brutalmente aquellos que discrepaban. La organización secuestró y asesinó por motivos políticos. Su brazo político gobernó ayuntamientos instrumentalizando el miedo. Fernando Aramburu refleja en “Patria” la vida bajo "el conflicto" desde una perspectiva local, sin excesivos prejuicios, a través de las vivencias y sentimientos íntimos de dos familias vascas vecinas. Me quedo para este post con la lucha de algunos de sus personajes por tender puentes (por ejemplo Arantxa mi favorita) o la lucha de Bittori contra sí misma por perdonar. Hablo de esos gestos valientes que derriten bloques.  Si el Pleno del Ayuntamiento de Rentería decide algún día otorgar una calle a un miembro de la izquierda independentista que no tenga las manos manchadas de sangre será un grave error oponerse al homenaje alegando vínculos con la Dictadura. Ni ser conservador en los 60 en Lleida significaba necesariamente comulgar con la represión de la Dictadura franquista, ni ser independentista en los 90 en el País Vasco significaba necesariamente participar de la Dictadura de ETA. Pensar lo contrario es radical; es alimentar un dichoso bloque monolítico.  Un retroceso que no conduce a nada.  

jueves, 15 de junio de 2017

Participación: Leyenda urbana.

Perdónenme la vehemencia: no se participa porque la ciudadanía no quiere participar.   Y no participa, opino, porque para decidir y ejecutar proyectos de ciudad ya están las administraciones, con sus centros de decisión política formados por representantes elegidos por el pueblo en votación libre, directa y secreta.  
En las reuniones para que participe la ciudadanía son fijos los históricos presidentes de las asociaciones de vecinos mas alguien de su junta. Unas asociaciones cuyas asambleas no son especialmente numerosas. Los presidentes andan quejosos de las dificultades para rejuvenecer las juntas directivas y para asociar gente nueva, y lo justifican,  miren por donde, con la falta de participación. En estas reuniones periódicas también fichan sin falta varios técnicos municipales para ofrecer la información de primera mano y el Concejal o la Concejal de turno, pero vecinos stricto sensu pocos, con inquietante tendencia a ninguno.  Da igual que la reunión vaya del destino de la plaza que tenemos delante del portal, seamos sinceros, a la mayoría no le interesa participar en estas reuniones, ni en asociaciones, ni en partidos, ni en sindicatos ni en plataformas. 
La autodenominada “nueva política”, que se presentó como agua de mayo para la sequía de representación, no ha conseguido ni de lejos indicadores de éxito razonables. Por no participar no participan ni sus afiliados en su propias consultas. Según escribe Carles Castro en La Vanguardia “Las cifras de participación en las consultas de las formaciones más recientes quedan muy por debajo de las de los partidos tradicionales” e ilustra la afirmación con estas gráficas:
Fuente: Carles Castro, La Vanguardia