martes, 11 de julio de 2023

MAGNIFIC FEST

MAGNIFIC FEST

Si no pudo asistir a la segunda edición del MAGNIFIC FEST lo siento mucho por usted. Se perdió, a mi juicio, el mejor acontecimiento de música en directo de esta ciudad en años. Sabido es que un concierto es la comunión entre público y banda. El viernes los allí presentes se entregaron sin complejos a Arde Bogotá y a Dani Fernandez, artistas buenos en el estudio, pero demoledores en el directo con unas voces desgarradoras. El sábado fue el turno de Viva Suecia, probablemente la banda más en forma de la música independiente española. Ellos explicaron en su perfil de Instagram que en Lleida habían vivido (cito textualmente) “el concierto más épico de su vida”

 Y así fue. La conexión y la entrega de ese concierto pasarán a la historia.  Las canciones de Viva Suecia tienen letras elaboradas que conquistan emociones a golpe de guitarra eléctrica. Su directo es un viaje de felicidad donde todo el mundo levita dos palmos del suelo; saben crear ese ambiente, ese es su terreno, esas son sus armas.  MAGNIFIC FEST lo monta el grupo Bonöbo, un grupo local implicado en el ocio nocturno de calidad que apuesta por la música en directo básicamente en dos de sus salas: Manolita y Biloba. Ellos son antes leridanos que empresarios; el que me quiera entender me entiende. Les aseguro que el móvil del MAGNIFIC es más su amor por Lleida que la cuenta de resultados. Acontecimientos así suman  a la hostelería local porque si bien por el recinto “Les Firetes” han desfilado unas 8.000 personas en cuatro días también las calles del Centre Històric acogieron conciertos gratuitos.

Hay que reconocer la implicación de Bonöbo Group en el desarrollo cultural y la proyección de Lleida, recuérdenlo cuando decidan si asisten al MAGNIFIC FEST 2024 que está en el horno y si me quieren creer no se equivoquen: todo lo que importa está en el aire.


lunes, 5 de junio de 2023

Una lectura fácil del 28M en Lleida.

Los escrutinios electorales confirman previsiones y hacen saltar sorpresas. La victoria del PSC en Lleida entraba dentro de las previsiones sensatas por mucho que algunas encuestas no la asegurasen. En 2019 las elecciones las perdió el PSC, las de 2023 las han ganado el PSC y Félix Larrosa gracias a mucho barrio, una oposición inteligente y una campaña electoral responsable.  También estaba meridianamente clara la subida del PP, si bien saltó de lo lindo la sorpresa con esos 5 concejales que no se creía ni el propio Xavier Palau. VOX entra en la Paeria, nada nuevo bajo el sol, en Lleida no somos la aldea de Astérix y Obélix aislada del imperio, impermeable a ese ascenso de la extrema derecha en Europa. Los motivos del ascenso de VOX los sabemos todos aunque nos cueste reconocerlo.  Era previsible también el desgate en los partidos del gobierno municipal por la evidente desmotivación de parte de sus votantes desengañados por el “procés” y además, según declaraciones de Miquel Pueyo en la noche electoral: “el tripartito inicial y el bipartito posterior no han convencido”.

 Yo respeto mucho las opiniones de cualquiera sobre un determinado partido, pero no admito que se cuestione a sus votantes.  Todos los partidos que han entrado en la Paeria representan vecinos de Lleida que han votado a conciencia y han depositado su esperanza en su papeleta; todos ellos se merecen respeto y consideración, pensar lo contrario es supremacista.  Lleida no es mejor cuando vota a los míos ni peor cuando vota a los demás. La ciudad está por encima de prejuicios y sectarismos. Comienza un nuevo mandato. Probablemente estará marcado por aquello que llaman geometría variable. El PSC debería dialogar con todos los partidos precisamente porque todos ellos representan la esperanza de vecinos de Lleida. Por contra, opino que es una irresponsabilidad vetar pactos y acuerdos así de primeras y a cara perro simplemente por algo tan trasnochado como el apoyo a la Guerra de Irak, al 155 o a la Restauración de Alfonso XII.


martes, 2 de mayo de 2023

Sequera

Sequera.

Qui coneix el territori del Canal l’Urgell sap que quan acaba un episodi de sequera falta un dia menys pel següent. La sequera no pot sorprendre ningú; les hem patit i les patirem ara bé, no hi ha antecedents de tancament del reg del canal com s’ha fet aquest mes d’abril, quines conseqüències seran dramàtiques per la nostra agricultura, és a dir, per la nostra economia.

Partim d’una premissa: una sequera a banda d’inevitable és culpa de la climatologia no de les administracions. No obstant, el Canal d’Urgell, amb segle i mig d’història no ha set objecte de cap modernització important en la seva vida, tot i que hi ha diferents projectes redactats des de fa anys, a diferència per exemple del Canal d’Aragó i Catalunya on s’hi ha desenvolupat actuacions de modernització.


Segons he pogut consultar a veus molt autoritzades -m’heu de creure quan dic molt autoritzades- tot i que el Canal d’Urgell estigués modernitzat amb aquesta sequera s’hagués hagut de tallar el reg igualment, però a lo millor haguéssim pogut allargar finals de maig i amb sort reduir un mica la catàstrofe.  


Ara es posa de manifest la necessitat inexcusable de modernització i aquí la responsabilitat és compartida entre l’Estat, la Generalitat i la participació de les explotacions que paguen per regar. Tot i que hi poden concórrer fons europeus de desenvolupament rural la decisió política és totalment nostra.


La sequera és inevitable, els seus efectes catastròfics potser no ho són tant. 

jueves, 27 de abril de 2023

Marihuana

 

Marihuana

Aumentan en Lleida las operaciones policiales dirigidas a desmantelar plantaciones de marihuana.   Parece ser que las organizaciones mafiosas eligen el territorio leridano por la laxitud de las penas en comparación con otros países y por el rendimiento económico de la explotación agrícola.      La parte mediática de la operación es la cada vez más habitual batida policial, una intervención que suele durar unas horas, pero hay antes un largo y minucioso trabajo de investigación al que se añade el proceso penal posterior, con la carga laboral que supone para los sistemas policial y judicial. El debate sobre la regularización de la marihuana es viejo y manido, sin embargo, hoy en Lleida es necesario. No se sostiene que sea legal comprar en cualquier lado 6 botellas de vodka, dos de ron y dos cartones de Marlboro mientras si te enganchan 6 gramos de hachís tienes un problema con la Ley. No tiene sentido.  Regular el mercado de la marihuana es una política interesante desde un punto de vista fiscal y sanitario. Digo fiscal porque la tributación de la actividad económica vinculada a esta droga es una via muy interesante para aumentar los ingresos públicos. También es útil desde un punto de vista sanitario: siempre es recomendable que el Estado conozca, regule y supervise las sustancias que circulan en la sociedad, aunque sean nocivas para la salud, ya lo hace, insisto, con el tequila, el Camel sin filtro o las grasas saturadas, por ejemplo.  Además, regulando este asunto descargaríamos a las fuerzas policiales y a los tribunales de justicia de una carga de trabajo valiosísima para perseguir otros delitos que, creo, inquietan más la sociedad, neutralizando a su vez las mafias que se lucran en la ilegalidad. Quién sabe si algún día la marihuana será un producto de proximidad de les Terres de Lleida, de l’hort a taula o millor dit:  de l’hort al sofà.

martes, 11 de abril de 2023

La seguridad, discurso de izquierdas.

En España hay cierta sensación de inseguridad. Lleida no se escapa de esa sensación que afecta, creo, a todo el sur de esa vieja Europa del bienestar que se desvanece como se desvanecen los imperios, muy despacio, pero sin pausa. 

Hoy las políticas de seguridad son políticas socialdemócratas por necesidad. Lo son porque no todo el mundo puede costearse un vigilante privado en su urbanización; no todo el mundo puede pagar la cuota de una alarma o comprar cámaras de seguridad; no todo el mundo puede cambiar de piso si en su calle se instalan grupos incívicos o con tendencias delictuales y no todo el mundo puede comprarse un vehículo para desplazarse por las noches.  De la izquierda se espera que vele por la calidad de vida de las familias medias-trabajadoras procurándoles sanidad y educación de calidad y además le concierne a esta ideología velar por otro pilar de la vida digna: la seguridad. Gabriel Rufián por ejemplo, alcaldable de ERC en Santa Coloma abre la campaña con la seguridad como leitmotiv. Si es alcalde asumirá (dice) la competencia de seguridad y promete reforzar la Guardia Urbana; hoy son propuestas de izquierdas de manual. La derecha, como postura universal, suele descargar la seguridad en la misma sociedad: ¡cómprese un rifle! le diría Donald Trump o recuerden a Santiago Abascal con aquello de que “los españoles de bien puedan tener armas para autodefensa".

En Lleida es necesario que la izquierda asuma un discurso contundente en favor de la seguridad; con un relato sustentado sobre derechos y deberes, sin paternalismos, poniendo en el centro la seguridad de sus vecinos. Sabido es que el tema exige reformas estructurales de calado que sobrepasan competencias municipales, especialmente en el ámbito de la justicia, pero esa no es excusa para defender desde el municipio una policía con recursos que ejerza con la complicidad y el reconocimiento de la ciudad ese monopolio de la fuerza que le otorga el Estado democrático de derecho, que no es poca cosa.

martes, 7 de febrero de 2023

Humor o política.


Humor o política

 Han cessat un col·laborador de TV3 per opinar que el PSC és un partit d’ideologia nazi.
L’autor de l’opinió dona a entendre a Twitter que l’afirmació ve fonamentada en una anàlisi política rigorosa. Podia haver argumentat que es tractava d’un (desafortunat) comentari humorístic, però no ha set així, i crec que es genera la següent reflexió: opinions així s’encaixen en l’anàlisi política periodística?  O juguen en el terreny del sarcasme de mal gust i l’extravagància? Jo crec que ni l’una ni l’altra: es tracta més aviat del fenomen social conegut com “hiperventilació” que porta anys amplificat a les xarxes socials i ve alimentat i alimenta a un sector molt determinat de la població indepe. Aquest sector fa ballar els vocables franquista, nazi, traïdor o feixista amb la frivolitat de la lletra d’un reggaeton.   Solen ser els mateixos que compren missatges exòtics de l’estil “Joan Manel Serrat cantant franquista”, “les víctimes de les Rambles manipulades” o, aquest és de traca: “Junqueras traïdor”. Tots són missatges del mateix caldo de cultiu i del mateix relat “hiperventilat”. És així, comences aplaudint que Joan Manel Serrat és franquista i acabes enutjat perquè acomiaden de la televisió pública un senyor que, amb postura intel·lectual, conclou que el partit preferit del Poble de Catalunya, és dir el partit que guanyà les eleccions catalanes és d’ideologia -atenció- nazi. El següent pas de l’evolució de la civilització catalana ha de ser el respecte a l’adversari polític i sobretot, apuntin bé això, diferenciar l’humor sarcàstic i extravagant de l’anàlisi responsable de la política catalana.

lunes, 21 de noviembre de 2022

La Lista.

 La lista 

A cuatro meses de las municipales los partidos y la sociedad leridanos hacen sus quinielas sobre la composición de las listas electorales. He escrito otras veces que siento inmenso respeto por las personas llamadas a confeccionarlas. No es tarea fácil. Un histórico de mi partido se lamentaba: “cada congrés i cada elecció perdo un amic”. Piensen que algunos militantes se creen el Barack Obama de Ponent o la Sanna Marin del Segrià y se cabrean de lo lindo cuando no les llaman para formar parte de ellas.

En Dinamarca se ha creado el Synthetic Party, un partido que delega en una inteligencia artificial llamada Leader Lars la misión de elaborar la lista sobre la base del análisis de millones de datos compuestos por propuestas de partidos, su grado de aceptación social y las reclamaciones de la ciudadanía. Llegado el momento, me imagino la asamblea de aspirantes a diputado o concejal esperando que el robot cante los nombres o los expulse como el cajero expulsa una libreta de ahorros en una escena digna de Black Mirror. 


Puestos a hacer listas al modo tradicional, la ley regula poco más que la paridad sexual de sus miembros el resto va a gusto de los partidos. Lo básico para tener en cuenta: si un partido concurre a las elecciones comprometiéndose a hacer las mejores cocas de recapte de España habrá de incluir en su lista alguien que sepa algo de cocas de recapte. Obviedades (no tan obvias) a parte, una lista razonable suele mantener un equilibrio entre perfiles que aportan al cabeza de lista por militancia y estrecha confianza y, por otro lado, estrellas del Rock & Roll de esas que llegan con un saco de votos al hombro y la sociedad percibe como alcaldes o alcaldesas. Ambos perfiles pueden coincidir en las mismas personas, no son características excluyentes, sin embargo, una lista formada exclusivamente por militancia incondicional es a priori un equipo unido, sin discrepancias ni versos libres, pero tal vez vulnerable electoralmente. Por contra, si la lista es toda ella una selección de rockstars se asegura el tiro electoral, pero la tozuda experiencia demuestra que el mandato podría convertirse en un reality show inoperante por las luchas de egos. En fin, la virtud de una buena lista radica en el equilibrio entre estos perfiles. Un equilibrio que la convierta en el instrumento idóneo para los objetivos de ese mandato o de esa legislatura.