domingo, 19 de mayo de 2019

La EMU y la campaña electoral.


Nunca escribo sobre mi trabajo en este blog, pero hoy haré una excepción. La Empresa Municipal d’Urbanisme de Lleida (EMU) es un tema recurrente en cada campaña electoral municipal. Les sintetizo aquí tres argumentos para que puedan fabricarse una opinión sobre ella:

1.- La deuda de la EMU se generó en dos operaciones importantísimas para la ciudad: el cubrimiento de las vías –incluido el "puente Manterola”-  y la compra de suelo industrial. Las dos grandes actuaciones se decidieron con amplio consenso político. Como anécdota les diré que el cubrimiento de las vías ha sido el emplazamiento elegido por la ERC de Miquel Pueyo para hacerse la foto de presentación de su candidatura, no me extraña, todos estamos orgullosos de esa magnífica obra que eliminó la dramática cicatriz urbanística que separaba Balafia y Pardinyes del resto de la ciudad. La segunda operación que generó la actual deuda fue la adquisición de suelo industrial. Las compras se hicieron adoptando el criterio mayoritario del momento (un buen criterio) de la Cámara de Comercio, Diputación y agentes sociales. También la Generalitat, lógicamente,  compró en el mismo periodo suelo industrial en el mismo polígono que la EMU puesto que era una de las evidentes carencias para el desarrollo económico y social del territorio. Hoy ese suelo es patrimonio público pendiente de desarrollo.  No parece coherente aplaudir ayer estas actuaciones y renegar hoy de su factura.  

2.-  Hay un cierto consenso –como en todo en la vida dejamos al margen los extremismos- en que la política social de vivienda se está llevando razonablemente bien desde la EMU.  Las cerca de 300 viviendas propiedad de la empresa se gestionan con criterios de política social; eso se traduce en que los alquileres que generan esos inmuebles vienen determinados por la legislación de vivienda, no por las “leyes” de mercado.  Muchos de esos alquileres sociales oscilan entre el 10% y el 18% de los ingresos del conjunto de la familia vulnerable. En la práctica supone una media de 150€ de renta mensual de alquiler por vivienda. El índice de morosidad es importante, y las técnicas de la EMU negocian uno por uno los casos de impago, dejando el desahucio como última medida para esas pocas personas en las que queda acreditado que no pagan porque no quieren, no porque no puedan. No parece coherente, tampoco aquí,  aplaudir los alquileres sociales para familias necesitadas y criticar que no se amortiza rápido la deuda de la EMU.

3.- La deuda de la EMU está consolidada con la del Ayuntamiento. Si la opción es liquidar la empresa el Ayuntamiento seguirá debiendo esa cantidad más los costes de liquidación de la sociedad  y suprimiría un instrumento ágil y eficiente para la gestión de la política de vivienda pública y el desarrollo urbanístico. No parece coherente, en términos económicos, su liquidación tal como propone algún candidato más al contrario, hay que aprovechar las potencialidades de la EMU.

La salud de la EMU va ligada principalmente a la salud del mercado inmobiliario y al desarrollo urbanístico y ese no es un reto exclusivamente local, es un reto de país. Y en eso hay que estar.




martes, 27 de noviembre de 2018

Ser o no ser franquista.

 Què és ser franquista en el sentit que estableix la Llei de Memòria Històrica? Podem estar d’acord que ho va ser qui combregava activament amb el principis del movimiento. Ho va ser també qui va participar activament en la repressió. Té molts punts de ser-ho un militant de Falange. Però, tot servidor públic català o persona  conservadora dels anys -posem per cas- 60 ho era en aquest sentit? Des d’una visió totalitària i revisionista de la història la resposta és clara, sí, ho van ser sense redempció pel fet de no haver-se exiliat i pel fet de respirar aquells anys.  Ara bé, per sort, la democràcia ve a combatre el totalitarisme i el revisionisme aportant-hi matisos i cercant-hi consensos en una lluita titànica per la convivència. El radical veu la vida en blanc o negre, punt. El demòcrata  la veu en tots els colors de la llum.  He escrit en altres ocasions que no puc fer "tabula rasa" en aquest tema, perquè només si hi apliquem dogmes totalitaris tots els servidors públics i persones influents dels municipis de Lleida dels anys 60 eren franquistes, i aquest no és el sentit que dona la Llei de Memòria Històrica, que defineix  franquisme com “exaltación del alzamiento y participación en la represión”. Partint de la definició legal,  generalitzar és manipular, i per entendre-ho millor no cal vanar-se d’haver passat dies a la biblioteca, n’hi ha prou amb conversar amb qualsevol veí de certa edat de qualsevol poble de Lleida que no tingui una visió partidista del món.
Jo no he viscut la dictadura franquista, però sí he viscut la dictadura d’ETA. Va ser una dictadura d’Estat perquè s’exercia, en part, des del govern d'alguns ajuntaments del País Basc a través de les organitzacions polítiques que li donaven cobertura. La dictadura d’ETA va comportar  assassinats i segrestos indiscriminats per raons polítiques. Vol dir això que tots els independentistes dels anys 80 a Euskal Herria eren terroristes? Des d’una visió totalitària de la història la resposta és sí (perquè no la condemnaven explícitament diran),  però jo no ho puc compartir. Una persona influent de l’independentisme Basc dels 80 no era  automàticament i per aquest sol motiu un terrorista, com no per ser conservador als 50 o 60 eres necessàriament franquista. Serà cada municipi del País Basc qui decideixi democràticament honorar o no els seus veïns il·lustres de l’esquerra independentista durant la dictadura d’ETA en funció de la seva trajectòria personal i professional. I valorant sense prejudicis què van aportar a la seva comunitat; si van participar activament en la repressió terrorista o no; i si van exaltar o no la lluita armada. Això penso, amb més matisos i més colors que l’integrisme.

martes, 11 de septiembre de 2018

Diada 2018 en Lleida

Foto Hermínia Sirvent www.paeria.cat

A la Virgen de Lourdes cada uno va para pedir lo que quiere. Pasa algo parecido con las ausencias al acto institucional de la Diada organizado por el Ayuntamiento en la Seu Vella. Lo han plantado la CUP, Ciutadans, PP y ERC y cada uno de ellos lo ha plantado por sus deseos particulares. Por contra han fichado PSC, PDCAT, el COMU y Units per Avançar cada uno para rogar por su propio milagro.  
El pregón del 11S en la Seu Vella, en el mediodía, era el acto oficial más caluroso del año. El enclave, el Revetllí de la Mitja Lluna era una auténtica tostadora escondida de brisa y el viento. La etiqueta de muchos participantes no ayudaba a aliviar el sofoco: chaquetas,  trajes oscuro y en algunos casos corbatas. La duración era peligrosa. Ha habido pregones de casi 40 minutos que, sumados al discurso del alcalde, suponían cerca de una hora de sol impenitente. Me preocupaba especialmente el coro; todo él vestido de negro cantando al sol ardiente y con foulard negro para abrigarse un poquito. Era un acto institucional en el que -como en todos- había codazos, pero no para salir en la foto sino para resguardarse a la sombra de la Photinia, el único árbol que hay por allí. 
Este año, por fin,  ha sido distinto.  En una decisión brillante de protocolo el pregón se ha trasladado a la Casa de la Volta. Ha sido una bocanada de aire fresco, nunca mejor dicho. Han puesto sillas sin sol para el público. El coro y el pregonero han respirado a la sombra de los muros; me da la impresión que todos ellos andaban más sonrientes que otros años. El Cant de Els Segadors ha sonado fresco, verde, primaveral.  Jaume Barrull ha hecho un pregón realmente bueno, repasando el derecho de autodeterminación y su evolución política en relación a sus contextos históricos, para cerrar invocando dos conceptos clave en la política actual: inteligencia y auto-crítica.  El alcalde ha hecho el discurso de consenso que tiene bien interiorizado y en línea con la concepción socialdemócrata de las ciudades. Las ausencias al acto de esta mañana ilustran el contexto político catalán. El independentismo no se pone de acuerdo donde ir, y echo en falta que los partidos no secesionistas hagamos piña en torno la Senyera y al catalanismo constitucional en actos como el de hoy.
Por cierto, hacía tiempo que no estaba en la Casa de la Volta, la última vez fue un set sensacional de Marc Marzenit, però això avui no toca.

lunes, 13 de agosto de 2018

Lleida después de Ros.


Àngel Ros ha tenido que jugar en tres barrizales impracticables: la crisis económica, el Procés y la explosión de las redes sociales. Tres imprevistos ajenos a la gestión municipal que, sin embargo, le han condicionado en el plano político y personal (si es que se puede desvincular un  plano del otro).  Ha sido un alcalde exigente con su equipo y consigo mismo, y no lo ha tenido fácil. Sobre todo durante el mandato actual con una oposición apostada en el burladero criticando tanto las jugadas por la izquierda como las de la derecha y las de centro. Ros no ha rehuído jamás el cuerpo a cuerpo y se ha mantenido leal a un modelo de ciudad basado en el respeto de derechos y exigencia de deberes a la ciudadanía; y la obsesión por la educación y la economía del conocimiento. La crisis económica global supuso un mazazo a la sociedad y a la gestión municipal de su mandato, no obstante, reconocerán que pocos servicios municipales se resintieron (más allá de las grandes inversiones) pese a los recortes salvajes de la Generalitat de Artur Mas “Cerrada por Procés” y las leyes Montoro. El Procés es división y obsesión. El PSC no se escapó de sufrir los envites de esa división y Ros pasó de liderar el sector crítico a la gestión de Pere Navarro por considerarla "poco catalanista" (Navarro defendía una consulta legal y acordada) a presidir el PSC de Iceta (que de consulta ni hablar) en una maniobra que, seamos honestos, requiere un plus de explicación para ser comprendida. Y es que a todo el mundo le ha costado encontrar su sitio en este obsesivo Procés, incluso a sus propios promotores, cuando el truco consiste en pasar de él, no entrar en ese Matrix y dedicarse al mundo real. Las redes sociales han sido otro barrizal. En muchas ocasiones se quedó totalmente solo ante un acoso digital desproporcionado de perfiles falsos. Algún día la sociedad tendrá que reflexionar sobre el acoso digital.  También el Gabinete de alcaldía ha sido protagonista de demasiadas polémicas en las redes para tratarse de un Gabinete -polémicas que se podrían haber evitado con ejercicios de contención- y eso no ha ayudado a centrar el debate digital en los proyectos municipales.  Pero es agua pasada. Barack Obama ilustró con una metáfora náutica el balance de su mandato en la Casa Blanca en relación a las políticas sanitarias, dijo algo así como: “Hemos corregido unos pocos grados el rumbo del  trasatlántico. Hoy el cambio es imperceptible, pero con años de navegación veremos los resultados”.  El cubrimiento de las vías, el Parque Científico o el palacio de congresos entre otros proyectos son ejemplos de corrección del rumbo de la nave, con los años veremos que han sido jugadas clave para posicionar Lleida en la euro región a la que hacía mención el MHP Maragall. Se va un buen alcalde, con el que mantengo una deuda impagable por haber formado parte de su Gabinete y haber vivido con él su primera mayoría absoluta en 2007. The show must go on.  El PSC Lleida está organizando unas primarias para escoger su sustituto o sustituta, quien a su vez deberá liderar la lista municipal del cambio. Me consta que será un proceso transparente, cargado de honestidad y de ilusión, puesto que los dos candidatos postulados hasta la fecha apuestan por la renovación y la regeneración.     Sic transit gloria mundi.     

domingo, 20 de mayo de 2018

El Provisional.


Ya tenemos President autoproclamado provisional: “El Provi”, no confundir con el histórico local de la calle Vallcalent –apunte para avanzados-, por muy calent que vaya el discurso de Torra. Recuerdo la controvertida campaña electoral de Xavier García Albiol en las últimas municipales: “Limpiando Badalona” decía, vinculando inmigración a incivismo e ilegalidad. Algo parecido piensa El Provi de los –cito textualmente- “espanyols que viuen a Catalunya”. No les vincula directamente a ilegalidad, pero sí les acusa de no pertenecer a la raza superior independentista, y de antidemocráticos por no pasar por su aro (lo cansino siempre). El pensamiento del Provi no se reduce a dos tweets compulsivos, es fruto de su reflexión –delirio- desarrollada en artículos y libros. Creo que es una evolución radicalizada del Pujolismo más trasnochado que proclamaba sin disimulo la ciudadanía B de quienes no comulgaban con su nacionalismo. El Provi es un becario de Puigdemont, piensa lo que piensa Puigdemont y declara lo que le permite declarar Puigdemont. Es la expresión nacionalpopulista  de una parte, creo que minoritaria,  del independentismo catalán. Me dirán, El Provi tiene derecho a 100 días de gracia. Bien. Ha pedido disculpas. Vale. Además ha declarado que “el pueblo español es un pueblo hermano”. Vale, vale. Son legítimas maniobras de enganche para socios incómodos como las que hiciera José María Aznar en catalán y en la intimidad  a las puertas del Hotel Majestic. Maniobras de enganche para corregir la dirección de su xenofobia si no quiere que el viaje de curvas con el “independentismo inclusivo” de la CUP y la renacida visión del Procés de Junqueras sea un festival de vomiteras. Pero, piensen: aquí en Lleida el PDCAT es orgulloso discípulo de Puigdemont. Toni Postius pasó por la capilla belga tras ser proclamado alcaldable de Lleida para recibir bendición e instrucciones, y nos trajo su buenanueva a través de artículos en Segre y La Mañana, es decir,  la misma visita que El Provi ha hecho en Berlín. Son piezas del mismo engranaje; actores de la misma comedia.  Quiero saber si el PDCAT propondrá “Limpiar Lleida” de “espanyols que viuen a Catalunya” siguiendo la tesis del Provi. Necesitamos saber si el discípulo local de Puigdemont piensa como su mentor,  saber si los ciudadanos de Lleida no independentistas somos para él una raza inferior.  Y lo necesitamos saber cuanto antes mejor.
 No se ilusionen, Postius no les aclarará nada hasta que El Provi le escriba la respuesta.

jueves, 26 de abril de 2018

Cifuentes o agafar-se-la amb paper de fumar.


Me consta que tengo lectores aragoneses, concretamente en Huesca y Jaca. A ellos les explico que “agafar-se-la amb paper de fumar” es una expresión vulgar que utilizamos los catalanes para definir una manera de hablar previsible y quisquillosa; para quedar bien con todo el mundo y evitar herir susceptibilidades. La frase la aplicamos también, y ahí voy, a los que se ofenden con poca cosa exagerándola. O sea lo que está ocurriendo con el caso Cristina Cifuentes. A mí la ex presidenta me gustaba. No he votado al PP en mi vida pero Cristina me caía bien. La veía, con sus tatuajes y su eterna sonrisa, una bocanada de aire fresco en un partido de madera barnizada. Y, oigan, que dimite porque la Universidad Juan Carlos le ha dado un máster por la cara y por haber robado dos cremas en un Eroski. Esto ha pasado en el país del Cas Palau, de los Pujol, de las tarjetas Black, de los ERE de Andalucía y de la Gürtel.  Están linchando a una mujer víctima de un delito, pues tal como han explicado públicamente representantes de la Agencia de Protección de Datos Personales esas imágenes de 2011 debieron ser destruidas por los presuntos delincuentes un mes después de ser gravadas: fuerte. ¿Cristina Cifuentes tenía que dimitir? Seguramente sí. ¿Es justo que se ensañen en las redes y los whatsapp en salvaje linchamiento con tintes machistas? Me encantaría que pensaran que no. No se engañen, si en lugar de una política robando dos cremas se tratara de un político robando dos puros o una botella de vino en el Círculo Ecuestre probablemente muchos de los que hoy se la cogen con papel de fumar dirían que es una chorrada. La conclusión es que ha dimitido, y con su dimisión lanza un aviso para navegantes, no pasen por alto el antecedente: en España se dimite por tontear con un máster y por robar dos cremas en el súper. A ver si estaremos enterrando el Lazarillo de Tormes; a ver si va a ser verdad que somos europeos.

jueves, 29 de marzo de 2018

El Catalanismo reflejado en los espejos cóncavos da el Procés.


Soy muy fan del Esperpento. Ya saben, el género de Valle-Inclán. Creo que esa deformación de la realidad puede ser divertida, o así hay que tomársela. La mejor definición del Esperpento nace en boca de Max Estrella, personaje principal de Luces de Bohemia cuando declara: «Los héroes clásicos reflejados en los espejos cóncavos dan el Esperpento. El sentido trágico de la vida española sólo puede darse con una estética sistemáticamente deformada. [...] Las imágenes más bellas en un espejo cóncavo son absurdas.”
 Los seguidores de este blog sabrán que siempre he distinguido el catalanista (independentista o no) de corazón, inclusivo, paciente, a mi juicio sensato, del procesista hiperventilado, mayormente converso, vendedor de crecepelo, generador y difusor de asombrosos bulos vía WhatsApp, Facebook y Twitter que previamente ha digerido con fe religiosa y sin masticar. El catalanismo, indepe o no, reflejado en un espejo cóncavo da el Procés. Yo, como mucha gente en Catalunya, convivo con las dos imágenes a diario. Los grupos de WhatsApp son el hábitat idóneo donde brilla cada una de ellas: el procesista asume como dogma cualquier noticia o dato que le echen venga de donde venga siempre que le encaje en su esquema mental, mientras que el catalanista, indepe o no, selecciona las fuentes de información y analiza el contenido de la noticia con espíritu crítico, desoyendo y borrando bulos.  El procesista se ha tatuado el dogma “ni un pas enrere” y, como buen Esperpento, no existe otra realidad de las cosas. Piensan: "lo mío es la verdad revelada el resto es antidemocrático".  El catalanista -indepe o no- por contra, sabe que primero va Catalunya y que hay líneas rojas en beneficio de la convivencia de sus gentes y piensa "lo mío es seducir al resto para que comparta mi proyecto de país". Aquella pantalla pasada  de ampliar la base social del catalanismo, ¿recuerdan? El seny frente la rauxa.
 Sigo un chat de WhatsApp con buenos amigos procesistas y algún sufrido catalanista; como se pueden imaginar yo estoy emboscado, si abro la boca comienza la techno rave. Me tiene especialmente alucinado como engullen patrañas informativas sobre el CNI, Mossos, Putin, conspiraciones sobre el atentado de las Ramblas, estrategias propias de la guerra fría que han oído que comentó el cuñado de la prima de uno del gabinete de Puigdemont o consignas hiperventiladas a lo Braveheart, en fín, imagen cóncava. Se caricaturiza el catalanismo.  Pero es divertido, o por lo menos recomiendo el sentido del humor y els somriures para convivir con ello.  «Los héroes clásicos reflejados en los espejos cóncavos dan el Esperpento”.